Enola Holmes da luces de un nuevo formato detectivesco

El estreno de Netflix, “Enola Holmes”, moderniza el tradicional formato detectivesco que ya hemos visto en varias ocasiones a uno muy en sintonía con las nuevas generaciones, entregando protagonismo a dos potentes mujeres de la familia Holmes que no habíamos visto en el cine, la hija menor Enola y su madre, quienes dan un vuelco en la ya conocida vida de Sherlock Holmes. 

Desde su anuncio, “Enola Holmes” se convirtió automáticamente en uno de los títulos más esperados de este segundo semestre. No solo por la participación en el filme de Millie Bobby Brown (Stranger Things), Henry Cavill (Man of Steel) o Helena Bonham Carter (son demasiadas para elegir una a destacar), sino que por todo el fanatismo que existe en torno a las producciones sobre detectives y especialmente por la mitología de Sherlock Holmes. 

Basada en los libros originales de Nancy Springer, la película sigue las aventuras de Enola, la más joven de la famosa familia Holmes, que se embarca en un viaje para encontrar a su madre, al tiempo que, siguiendo los pasos de su hermano Sherlock, debe resolver un misterio utilizando su gran ingenio y cualidades detectivescas. 

Por fortuna, estamos ante una producción impecable desde casi todo punto de vista. El vestuario, la ambientación a finales del 1800, la banda sonora producida por Hans Zimmer y la fotografía funcionan para transmitir la sensación de estar viendo algo clásico, pero sin dejar de sentirse fresco y moderno. Y esto no es sólo en apariencia. En una industria hollywoodense que cada día se esfuerza por encontrar tramas que permitan canalizar discusiones actuales, Enola Holmes obtiene probablemente su mayor mérito al entrelazar la historia con una visión político-social que se siente orgánica y en ningún caso forzada. La discusión sobre el rol de la mujer en la sociedad británica, desde el punto de vista fresco y divertido que ofrecen las aventuras de una joven detective, funcionan a la perfección. 

Otra fortaleza es el guion, que en ningún momento se preocupa de hacer guiños o establecer a la película como una franquicia. La película funciona por sí sola, no necesita a los libros o un universo expandido para ser comprendida, más allá de una que otra referencia pensada en los fans de estas historias. Enola Holmes gana por sus propios méritos la existencia de una probable secuela, al respetar a su audiencia y concentrarse en contar una historia sencilla, divertida, alta en contenido y con incluso algunas escenas de acción bien ejecutadas. 

Como era de esperar, el elenco cumple con las expectativas. Millie Bobby Brown entrega probablemente el mejor papel de su carrera y demuestra que puede estar a la altura de un protagónico que le exige un rango mucho mayor al que ya había demostrado en sus roles pasados. Helena Bonham Carter, como siempre, logra que un personaje con breves minutos en pantalla resulte inolvidable. Quizás Henry Cavill y Sam Claflin (como Mycraft) no agregan mucho valor actoral a sus roles, poco caracterizados, pese a ser personajes bastante secundarios. 

Pese a sus 123 minutos, Enola Holmes fluye y funciona como una obra de aventuras apta para toda la familia, que sin embargo no teme en establecer un discurso que le entrega sustancia a lo que pudo ser mera parafernalia detectivesca. Y resulta, pues las redes ya piden a gritos una secuela y la propia Bobby Brown confirmó la posibilidad de una continuación es elemental, mi querido (ojalá te veamos en la secuela) Watson.

Enola Holmes (2020)

Netflix

4.0/5

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